El viernes 31 fue un dia más “de tranquis”, aunque el hecho de ir un poco “sleepy” a recoger mi carnet de estudiante de la UvA puede que influyera en lo desastroso en que se convirtió un puro trámite burocrático.

Esto de tener un primer apellido tan común es un incoveniente en estos casos porque, claro, resulta que en todas partes hay un montón de tíos y tías que tienen tu mismo apellido, así que es fácil que haya una confusión… y acabes con un carnet de estudiante de una persona que no eres tú!! (Total, que he tenido que esperar hasta el lunes para que me den el carnet que me corresponde).

Por la noche vimos (a la vez que leíamos los subtítulos en inglés) una película neerlandesa (”Simon“) que os recomiendo, aunque dudo que fuera de los Países Bajos se pueda encontrar.  Es el tipo de película que sólo puede estar hecha aquí: matrimonio homosexual, cannabis, eutanasia… Si queréis conocer los Países Bajos de hoy en día tenéis que ver esta película.